DINAMIZACIÓN DE LA BIBLIOTECA

En el marco de la iniciativa de dinamización de la biblioteca del IES, el pasado día 6 de noviembre contamos de nuevo con la presencia de David Villaseca, que celebró una conferencia dirigida en esta ocasión a los profesores.

Su charla giró alrededor de los retos a los que se enfrentan las bibliotecas tradicionales en la actualidad, en el contexto de la deriva natural hacia el empleo cada vez mayor de las nuevas tecnologías que se vive el mundo de la educación.

La ponencia estuvo enfocada sobre tres aspectos de la cuestión. Por una parte, el empleo de las nuevas tecnologías orientadas al conocimiento, especialmente  entre los jóvenes,  planteando preguntas incómodas, del tipo “¿son realmente necesarias las bibliotecas tradicionales para los jóvenes?”, y aportando datos objetivos basados en diversos estudios y fuentes solventes sobre los pros y contras del uso Internet para el aprendizaje, todo ello sin ofrecer por su parte conclusiones taxativas, con objeto de invitar a la reflexión personal de cada participante sobre el asunto.

La segunda cuestión versó sobre las causas que motivaban la necesidad de dinamizar la biblioteca del IES desde un punto de vista endógeno, planteando de nuevo preguntas que, de ser respondidas de forma constructiva, proporcionarán pistas fiables sobre la situación de la biblioteca y las posibles acciones de dinamización que tendrían más éxito. En este bloque, comentó su experiencia con los chicos en la conferencia impartida semanas atrás, apuntando que el interrogante principal estriba en la actitud de los alumnos ante los libros en general, siendo éste el segundo elemento de reflexión propuesto por el ponente.

El tercer aspecto de la conferencia giró sobre ciertas técnicas básicas de marketing, pues el gran reto es captar y mantener la atención de los “clientes”, entendiéndose en el contexto que nos referimos a nuestros alumnos. Así, comentó que las dos cuestiones claves para ello son, por un lado, el conocimiento de las motivaciones de los chicos y la necesidad, por nuestra parte, de prestar atención y saber lo que les gusta y lo que no, y acerca de quién es quién, etc.; y por otro lado, apuntó que es imprescindible sorprenderles mediante diversas técnicas que mencionó y ejemplarizó con objeto de captar su atención. En este tercer bloque David habló, como ejemplo de la problemática, del concepto de “hiperactividad cognitiva” acuñado por el eminente experto en educación José Antonio Marina. De esta forma, invitó a los asistentes a la tercera de las grandes reflexiones: qué habría que hacer para atraer y mantener más la atención de los chicos en general y, particularmente, hacia todo lo relacionado con la biblioteca.

Posteriormente, David pasó a enumerar ciertas posibles iniciativas de dinamización, indicando en qué consisten y si existía alguna referencia de que se hubiesen puesto en marcha en otros lugares. Así, algunas de sus propuestas fueron, por ejemplo, acciones de “apadrinamiento” de libros, de “rescate” de los mismos, recomendaciones de los chicos mayores hacia los de cursos inferiores, la creación de un comité bibliotecario compuesto por alumnos, o la creación de un club de investigación también formado por los chicos. De igual forma mencionó una iniciativa bastante extendida en el mundo anglosajón denominada “bookcrossing”.

Como experto en nuevas tecnologías, el conferenciante explicó que recursos virtuales que son naturales para los jóvenes, como por ejemplo Whatsapp o Instagram, pueden ser usados como aliados en las labores de dinamización. Es decir, que instrumentalizados adecuadamente, pueden darse sinergias interesantes entre la biblioteca tradicional y estas herramientas del mundo virtual.

Todas estas iniciativas, apuntó por último nuestro conferenciante, precisaban ser completadas con un plan adecuado de incentivos, pues ellos son imprescindibles para ponerlas en marcha y mantenerlas en el tiempo.

Al cierre de su exposición, David apeló a una máxima personal: cuando se tiene fe en la misión y se trabaja con esfuerzo, confianza y resistencia al desánimo, cualquier cosa que imaginemos es posible conseguirla.

Para concluir la jornada, David nos invitó a mantener un breve coloquio en el que los profesores pudimos exponer nuestras opiniones al respecto de lo tratado en la sesión. Así, se produjeron varias e interesantes reflexiones acerca de la consideración y uso que tienen los jóvenes por los libros concluyendo en definitiva, que, aunque la labor de potenciar los libros y la biblioteca del IES a los jóvenes puede ser ardua, es un trabajo que sin duda merece la pena abordar pues reportará grandes beneficios para ellos y nuestro IES.

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