RODRIGO MARTÍN NORIEGA     fotografías  del encuentro literario

AUTORRETRATO

" Nací en Valladolid en 1976, así que supongo que estoy a punto de perder la etiqueta de joven escritor. Me licencié en Historia del Arte por la Universidad de Valladolid y allí me hice Especialista en Teoría y Estética de la Cinematografía, lo que indica que el cine es mi pasión al mismo nivel que la literatura. Pero escribir cuentos es más fácil que rodar películas, así que creo que llevo toda la vida escribiendo historias, una pasión que me ha acompañado con los años y que sigo intentando perfeccionar. He salido victorioso alguna vez en el duro mundo de los concursos literarios, habiendo sido finalista y ganador del Concurso Literario Villa de Colindres dos años consecutivos, y otros dos años también fui finalista del Concurso Café Compás de mi ciudad. Pero el premio de la Fundación MonteLeón es sin duda la cima de mi carrera de escritor aficionado. Añadir también que me gano la vida como profesor de Secundaria, lo cual me convierte en una rara avis, alguien que disfruta con su trabajo y que ama lo que hace.Así pues, profesor que escribe en sus ratos libres es una buena definición para mí. Por cierto, mi carrera como profesor comenzó en el 2005 en el Instituto Claudio Sánchez Albornoz de León, por lo que puedo decir que esta ciudad es un talismán para mí. Ah. por encima de todo soy el padre de un niño fantástico cuya madre es mi editora, mi compañera, mi crítica y mi mejor amiga. Poco más puedo decir, salvo que ganar este premio me ha hecho un poco más feliz y me ha dado el empujón para mi asignatura pendiente, una novela larga. El tiempo dirá"

LA VARIABLE HUMANA

Preciosamente editada por Gadir, el premio de novela corta de 2012 que concede la Fundación Monteleón es una excelente novela, escrita con inteligencia y buen ritmo, que plantea con seriedad la pasión, los conflictos éticos y el ambiente de la investigación científica. A caballo entre los planteamientos de la novela negra y de la ciencia ficción, el relato de Martín Noriega sugiere más de lo que cuenta y construye unos personajes complejos con muy pocas pinceladas y algunas frases enormemente acertadas.

Las matemáticas, la música, la lógica son el eje fundamental en torno al que se desarrolla la novela. Una novela, por otra parte, que en un reducido espacio- apenas 123 páginas- y con pocos recursos retóricos- lenguaje sobrio y pulcro- resulta una intensa lectura de muy interesante planteamiento y que apela a la inteligencia del lector.